Axarquía

 

En la Axarquía, palabra derivada del árabe al-sarquiya, que significa “Oriente” (respecto a Málaga), podemos encontrar una serie de hermosos pueblos blancos, poseedores de un valioso patrimonio histórico, e inmersos en unos impresionantes paisajes montañosos.

  • En Nerja podemos ver el Balcón de Europa, sobre el Mediterráneo, y conocer sus impresionantes cuevas.
  • Al interior encontramos la hermosa ciudad de Frigliana, dominando el cañón del río Chíllar, que conserva intacto su sabor morisco.
  • En Vélez-Málaga, capital económica de la comarca, dominando el profundo valle del río Vélez, podemos ver restos de la Balis islámica: su fortaleza, muralla, vestigios de dos mezquitas, así como varias iglesias como las de Santa María y San Juan. En la zona se pueden visitar varios de los más importantes yacimientos fenicios de España, como son Toscanos o Trayamar.
  • Un conjunto muy desconocido y que recientemente se ha abierto a las visitas son las canteras de Valle-Niza, de las que se extrajo piedra para la construcción de la Catedral de Málaga, en cortes al aire libre y también en una cueva. Posteriormente fueron utilizados como paseros, es decir, para secar uvas pasas. Hace algunos años trabajé en los estudios arqueológicos y documentales para su recuperación.
  • En Macharaviaya podemos ver, bajo la iglesia parroquial, la cripta funeraria de la familia Gálvez, oriunda de la población, que durante el siglo XVIII alcanzó grandes cotas de poder, como ministros y virreyes de Indias.
  • En Sayalonga destaca su cementerio circular (poligonal en realidad), del siglo XIX.
  • El pasado islámico de la comarca queda patente en los nombre  de sus pueblos (Benamocarra, Benamargosa, Iznate), en el trazado de sus calles y en los diversos alminares que se conservan en Archez, Salares, Corumbela y Daimalos.
  • En cualquiera de estos lugares y otros muchos de la comarca podemos encontrar los productos que desde siempre han hecho rica esta tierra: vino dulce, higos y uvas secos (pasas), aceite o almendras. Pero también los nuevos cultivos tropicales que su suave clima permite: mangos, aguacates, chirimoyas, kakis, nísperos, etc.